Me acaba de pasar algo bastante curioso, de la nada (tal cual infante)... me dieron unas ganas tremendas de dedicarme a la música ¿Crisis vocacional?... Quizás.
No me malentiendan, amo mi carrera a tal punto, que quizás se podría decir que pongo más pasión en ella que cualquiera. Tampoco pasa por un tema de notas, por el contrario, considerando los índices de la universidad, se podría decir que me va bien. Incluso en términos laborales se podría decir que he respondido bastante bien. Sin embargo, desde que entré a la USM siento que algo me falta, que la carrera en su majestuosidad no me llena por completo...
En ese sentido debo reconocer que soy un poco volátil... Me gustan muchas carreras (en serio, muchas), me hubiese encantado estudiar medicina, alguna pedagogía (¡Me encanta enseñar!), filosofía, psicología, licenciatura en física, entre otras más de un graaaaaaaaaaaaaan listado que debe estar guardado (lo buscaré) por ahí desde que decidí entrar a Ingeniería.
Hace unos minutos le dije a mi novia "Me quiero dedicar a la música", así de simple y plano. A lo que ella respondió:
[...] el arte y la música son las artes más maravillosas que puedan existir, unas de las pocas cosas que te hacen sentir realmente vivo, liberado, completo... pero lamentablemente amor así como va el mundo, es muy dificil poder tomarlo como una opción de vida =/... asi que, lamentablemente, debemos pasarla a segundo plano... y disfrutarlas cuando se pueda =).Es la fatídica respuesta que yo también pensé al darle la primera vuelta al tema. Sin embargo, en la segunda vuelta, me puse a pensar que la carrera que estoy estudiando tiene cierta ventaja, informática es tan general que se puede mezclar con casi cualquier área.
Por lo tanto, quizás no debería desanimarme el no ser un médico, filósofo, músico, o lo que sea... Basta con que utilizando mis modestos conocimientos me adapte a cualquier área de mi interés, aportando desde mi perspectiva con mi pequeño granito de arena.
Tomando en cuenta los últimos acontecimientos, ahora tengo un poco más clara la película, y decidí que mi punto de partida para esa nueva forma de interpretar mi carrera, comenzará en mi memoria de titulación. Por ahora, me enfocaré en las bases.
En conclusión: No es una crisis vocacional, es un problema de enfoque ;).
Memorandum para mí: Releer en 2 años más.
1 opinologo(s):
Tu lo dijiste estimado, la informática se puede mezclar con lo que quieras ;)
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